El acto congregó a los responsables del proyecto con más de 60 personas, entre empresarios, profesionales y medios

La Asociación para la Promoción del Puerto de Sevilla (ProSevillaPort) ha celebrado una mesa redonda sobre el futuro Distrito Urbano Portuario, en la que sus principales actores han trasladado a la comunidad portuaria los detalles de esta nueva iniciativa que se desarrollará sobre 57 hectáreas y que supondrá la transformación de la orilla que discurre desde el parque del Guadaíra hasta el Puente de las Delicias.

El evento, que reunió en el restaurante La Raza Puerto a más de 60 asistentes, entre empresarios, profesionales y medios de comunicación, contó con el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla (APS), Rafael Carmona; el socio fundador de EDDEA, José María de Cárdenas; y la directora regional de CBRE, Rosa Madrid; además del presidente de ProSevillaPort, Augusto Jannone, y el gerente, Simón Onrubia, como moderador.

El nuevo Distrito Urbano Portuario se asentará en una superficie de 571.476 metros cuadrados, de los que 405.778 son los más cercanos al río, ocupados actualmente por grúas, almacenes y tinglados portuarios de gran valor, que se rehabilitarán y dedicarán a oficinas, equipamientos públicos y privados, ocio, nuevos espacios públicos y una nueva terminal de cruceros de tamaño medio que reutilizará los tinglados

La otra zona, separada por la avenida de Las Razas, ocupa una superficie total de 165.698 metros cuadrados y prevé la construcción de una zona residencial, con 98.000 metros cuadrados, de los que 57.400 se destinarán a vivienda libre; 24.600 a vivienda protegida, y 16.000 a usos terciarios. En total, serán varios edificios que acogerán hasta 700 viviendas, un 30% de ellas de VPO.

Dada la envergadura del proyecto, se desarrollará por fases, siendo la primera la que afecta a entre 70.000 y 90.000 metros cuadrados de la avenida de La Raza que está frente a la calle Páez de Rivera. Según la APS, en dos años debe estar culminado el trámite administrativo para empezar a licitar la rehabilitación de las naves de esa franja y las primeras construcciones que se acomodarán en los tinglados portuarios.

Nueva terminal de cruceros

Precisamente, el primer equipamiento que se pondrá en pie en este espacio es una nueva estación de cruceristas ya mencionada, que irá a la altura de las cuatro grúas portuarias de menor tamaño que están a pie de muelle y que se conservarán como referencias históricas y arquitectónicas visibles desde muchos puntos de la ciudad, tal y como resaltó el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla.

“Lo que nos interesa en esta primera fase es conseguir rentabilidad y para ello se harán las primeras concesiones para oferta de ocio y para oficinas de empresas y administraciones públicas”, afirmó Rafael Carmona, quien también precisó que “no queremos que vengan cruceros de 5.000 pasajeros, sino que lo estamos enfocando en cruceros de tamaño medio, de lujo, que son los que más rentas dejan en la ciudad”.

Carmona recordó que “no hay que perder de vista que estamos ante un proyecto de largo recorrido”, cuya extensión completa es de 2,5 kilómetros de largo y algo más de 300 metros de ancho, sin tener en cuenta toda la franja residencial, cuya planificación avanza a la par. En esta segunda parte, situada en la acera opuesta a la de las naves regionalistas, se construirá el nuevo barrio con 700 viviendas, que ya tiene el trámite administrativo iniciado con la redacción de la Estrategia de Evaluación Ambiental.

El presidente de la APS avanzó que la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento ya ha presentado el documento ante la Junta, un paso fundamental para aprobar el cambio puntual del PGOU necesario. La modificación supone que los suelos serán calificados como residenciales en lugar de terciarios y una vez autorizado el cambio, se podrán vender por parcelas o en un único lote si hay un promotor interesado en todo el terreno.

Inversores

Por su parte, la directora de CBRE en Andalucía, Rosa Madrid, valoró que “esta iniciativa, a diferencia de otras muchas, llega cuando está todo por hacer, algo que no es habitual en el mundo inmobiliario, donde estamos acostumbrados a trabajar con activos ya construidos. Aquí se está escuchando al mercado antes de tomar decisiones y eso es muy importante para garantizar su éxito”.

Respecto al coste y la financiación, aunque aún no se puede hacer una estimación, “hay mucho dinero en el mercado y hay pocos proyectos de esta envergadura no sólo en España, sino en Europa. Sevilla está en un buen momento. No preveo que vayamos a tener problemas de inversores, lo que tenemos es que dar un proyecto que sea viable y rentable”, apuntó Madrid, quien auguró también la llegada de capital extranjero debido “al atractivo tamaño” de la iniciativa.

Rosa Madrid precisó que el tipo de inversor que está atrayendo el proyecto “es muy variado”, de modo que abarca desde fondos de inversión, tanto españoles como extranjeros hasta grupos empresariales andaluces y empresas promotoras. Respecto a la actividad a la que se dedican, indicó que “capta la atención de ingenierías y firmas tecnológicas”.

“Memoria e identidad”

José María de Cárdenas, del estudio EDDEA, incidió en que con esta esta iniciativa se pretenden cumplir cuatro objetivos, el primero es que el nuevo distrito tendrá una fuerte “componente de memoria e identidad marítima” y el segundo es que será habitable. Por su parte, el tercero es que todos los modelos de negocios tengan cabida, desde una gran empresa que necesite los 10.000 metros cuadrados que tiene una nave a un “pequeño florista o un artesano” y, en último lugar, será un proyecto que “reconecte el entorno con la ciudad”, en palabras del arquitecto.

Finalmente, el presidente de ProSevillaPort subrayó durante su intervención en el cierre del acto la oportunidad que supone este nuevo proyecto para la integración en la ciudad y como atractivo para futuro inversores de cara a la actividad propiamente portuaria. Además, recordó la singularidad del puerto sevillano, el único fluvial de España, y su capacidad como motor económico, con 200 empresas que generan más de 25.000 empleos y facturan alrededor de 1.400 millones de euros, lo que equivale al 3% del PIB de la provincia y casi al 1% de Andalucía.